miércoles, 14 de septiembre de 2011

¡Hola mundo!

Este mensaje lo visto repetido mil veces en mi vida como informático. Una por cada curso impartido/recibido, por cada libro técnico que abro, en el primer ejercicio en el que hay que probar su funcionamiento mostrando algún mensaje aleatorio. Ese mensaje suele ser "Hola mundo" desde no-sé-cuándo. Es la primera vez que el mensaje tiene sentido literal. Inicio mi actividad bloguera y lo suyo es saludar a la audiencia. Así que allá voy.

Supongo que lo que procede es presentarse. Del titulo del blog ya se deduce que soy profesor y que mi situación actual es, cuando menos, poco apetecible. Soy, además de profesor, informático de profesión. He trabajado unos cuantos años en el desarrollo de un producto primero y luego, como consultor, en el área del pijamente llamado "Business inteligence" para las típicas telcos y bancos que asolan el país (y el mundo). En total unos 14 años de "tiqui-taca" que me han dado para tener la hipoteca pagada, que no es moco de pavo, y poco más.


En 2008 y debido a mis capacidades reproductivas noté que necesitaba una flexibilidad de horario que la empresa privada difícilmente me permitía. ¿A dónde ir? Me gusta mi oficio y quería seguir con él. Eso sí, echaba de menos formarme en tecnologías que, en mis años de facultad, ni existían. una opción era montarme por mi cuenta, sin experiencia en ello. Pero, por lo que sé, un negocio propio supone esfuerzo y dedicación casi exclusiva. Tenía algunas ideas, pero mi objetivo de flexibilidad horaria no parecía factible. Mi retoño echaría los pelos sin verle apenas algún ratito. Así, me decidí por las oposiciones a profesor de ciclos formativos de FP. En realidad descubrí que había dos grupos o cuerpos que impartían clase en FP.

Elegí el cuerpo más afín a mi titulación para opositar a él: "Profesor de Enseñanza Secundaria, especialidad Informática". Tenía experiencia en impartir cursos pero además me gustaba ayudar y enseñar a los compañeros noveles, por lo que reunía experiencia y vocación a raudales. Y las horas presenciales de clase coinciden con las de mi peque. El trabajo se hace casi todo en casa y así yo decido el horario. Perfecto. Se gana menos. No pasa nada, lo importante es el bienestar familiar. Hasta aquí voy a contar. De momento.

También puedo contar por qué abre uno un blog, como si a la gente le sobrara tiempo para leer otro más. Es una salida, la válvula de escape de mi cabreo personal y mi indignación. Todos necesitamos gritarla para nuestra estabilidad emocional. Además siempre es bueno que sumar esfuerzos para que el barco cambie de rumbo, porque vamos rumbo al estrellato, pero al estrellato contra un muro de hormigón, aunque es de agradecer ver que la gente de bien ya está despertando.


2 comentarios:

  1. Hola:
    Me parece estupenda tu iniciativa. Veo que lleva tiempo. Yo también he decidido hacerme un blog similar, al menos para desahogarme un poco. También soy interina, de secundaria, pero no por error. Desde pequeña quise ser profesora por varios motivos: me gusta la docencia, creo que es un trabajo como deberían ser todos en el sentido de que se puede conciliar la vida laboral y familiar, y me gusta no tener por jefe más que a mis niños (para mí son los verdaderos jefes). No me veo de emprendedora (o empresaria, el primer concepto parece casi un eufemismo), no sabría vender nada...
    En fin, ahí te dejo el enlace a mi blog. No es tan chulo como el tuyo, pero seguiré trabajando para mejorarlo.
    http://interinoindignado.blogspot.com.es/

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  2. Hola María, tus motivos son calcaldos a los mios. Lo del error ha sido cosa de las administración, que calcula mal las medias ponderadas. Los jueces ya me han dado la razón, pero aún soy interino, mientras aplican o no la sentencia. Me alegro que te animes a dar salida a tus indignaciones, ya verás como tu blog lo va a petar. Y gracias por el piropo. Me voy a leerte ahora mismo...

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